lunes, 31 de enero de 2011

Historia femenina (China): Nu Shu - un lenguaje de mujeres

Nü Shu (chino simplificado: 女书, chino tradicional: 女書, pinyin: nǚ shū, literalmente ‘escritura de mujeres’), es un sistema de escritura silábico que fue usado entre mujeres en la región de Jiangyong en Hunan, provincia del sur de China.

A diferencia del chino escrito, el cual es logográfico (cada carácter representa una palabra o parte de una palabra), el Nü Shu es fonético, con aproximadamente 2.000 caracteres que representan una sílaba en los lenguajes locales yao y yi. Esto es aproximadamente la mitad requerida para representar todas las sílabas, incluyendo las distinciones tonales; evidentemente, se usan dígrafos para ayudar a la lectura. Muchos caracteres Nü Shu se derivan de otros procedentes del chino estándar, aunque otros aparecen como derivaciones más o menos personalizadas. La escritura se realiza de arriba a abajo y de derecha a izquierda.



Nü Shu' escrito en Nü Shu


Pero lo verdaderamente fascinante es que esta lengua surgió como sistema para escamotear una sociedad fuertemente machista. Tal era la discriminación de las mujeres en la China antigua que no sólo se les estaba prohibida la educación, sino que además debían vivir encerradas en las casas de sus padres o maridos. De modo que, progresivamente, se fue inventando un idioma al que los hombres no tuvieran acceso. Ellas aprendían el idioma transmitido de madres a hijas o entre cuñadas. Algunas veces los caracteres sirvieron como marcos decorativos o en artesanía, dada su forma más estilizada y estética que la forma “masculina”, y así los mensajes también pasaban desapercibidos ante los hombres. También el Nushu era utilizado en abanicos y bordados, en los cuales se han encontrado, a modo de diarios íntimos, reflexiones y miedos o descripciones de hechos cotidianos.


Abanico escrito en Nü Shu

Lo más llamativo del Nushu son las “Cartas del tercer día”, folletos disimulados de varias maneras que, secretamente, serían escritos dejados por las madres y tías sus hijas y sobrinas que servirían a manera de consejos, recomendaciones y canciones.


A pesar de que la lengua nushu existía desde el siglo III de nuestra era, no fue conocido al mundo hasta 1983, debido al intenso secretismo que siempre ha rodeado a esta lengua.



Sin embargo, el gran problema del Nushu es su conservación, pues es no existen prácticamente documentos escritos.Antes de la Revolución Cultural, era costumbre quemar cualquier escrito en Nü Shu durante el funeral de su autora, para que le acompañaran al otro mundo. Pero, debido a su caracter secreto era normal que los textos fueran destruidos en parte debido al miedo que provocaba una lengua secreta y en parte por la misión de los Guardianes Rojos de destruir cualquier indicio de culturas antiguas. Como resultado, sobrevivieron muy pocos manuscritos Nü Shu.



Tras la Revolución China, las mujeres tuvieron acceso a la educación y el Nü Shu cayó en desuso. El 23 de septiembre de 2004 murió Yang Huanyi (también llamada Yang Yueqing), de 98 años, viuda de un granjero, la última persona que hablaba este idioma. La cual se ha llevado una tradición milenaria.





Con la muerte de su última hablante, Huanyi, que una de las principales representantes de China en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Mujer, celebrada en Pekín en 1995, ha muerto una tradición. Pero afortunadamente ahora la lengua empieza a revivir. Huanyi aprovechó aquella ocasión para entregar a los estudiosos gran parte de las cartas, poemas y artículos que había escrito en ese lenguaje, que fueron recopilados por la prestigiosa Universidad de Qinghua en un libro publicado el año 2005.



Y además, el turismo ha hecho renacer el idioma como nunca antes lo había hecho. Gracias a los miles de turistas que buscan comprar poemas o encargar textos especiales a medida escritos en Nushu, las mujeres de Huan se han vuelto económicamente más fuertes que los hombres. Así que el idioma que un día sirvió para sobrevivir en una sociedad machista, está sirviendo ahora para afianzar el poderío femenino. Y la cosa va para largo, pues la escritura Nushu y lo que la rodea han atraído inversiones extranjeras, que finalmente han culminado con la construcción de un museo del Nushu que evitará que el idioma se pierda en el tiempo.



-La novela de Lisa See, El abanico de seda (Snow flower and the secret fan) (2005) centra su argumento en el uso de esta lengua entre las mujeres de la provincia de Hunan en el siglo XIX.