jueves, 28 de abril de 2011

Beltane

Beltane o Bealtaine (en irlandés Buenfuego) es un antiguo día festivo irlandés celebrado el 1 de mayo. Históricamente esta festividad se celebraba en IrlandaEscocia y en la Isla de Man. En los otros países celtas como GalesBretaña y Cornualles había festividades similares el mismo día. Contemporáneamente, sobrevive con prácticas folclóricas en las naciones celtas y en la diáspora, además de experimentar cierto grado de renacimiento en recientes décadas.
En Galicia, (sin estar considerada dentro de las naciones celtas, pero que reclama parte de herencia cultural histórica), se celebraba con una recogida nocturna en los campos de cultivo con antorchas llamadas Fachucos, cuyas cenizas eran esparcidas por la tierra.
Para los celtas, la noche de beltane marcaba el comienzo de la temporada de verano pastoral, cuando las manadas de ganado se llevaban hacia los pastos verdes y a las tierras de pasto de las montañas. En irlandés moderno Mi na Bealtaine (Mes de Bealtaine) es el nombre del mes de mayo, aunque a menudo se abrevia como Bealtaine, conociendo al día festivo como Lá Bealtaine.
Una de las principales actividades de la festividad consistía en encender hogueras en las montañas y colinas con ritual y significado político en Oidhche Bhealtaine (La víspera de Bealtaine). En gaélico escocés moderno, se usa sólo Lá Buidhe Bealtaine (El día amarillo de Bealtain) para describir el primer día de mayo.
En la antigua Irlanda, la hoguera de Bealtaine principal se encendía en la colina central de Uisneach ‘El ombligo de Irlanda’, centro de rituales del país, el cual se encuentra ahora situado en lo que es Westmeath. En Irlanda, el prendimiento de hogueras en Oidhche Bhealtaine parece haber sobrevivido únicamente hasta el presente día en el Condado de Limerick, especialmente en la ciudad de Limerick con su noche de hoguera anual, aunque algunos grupos culturales han expresado interés en revivir el hábito en Uisneach y quizás en laColina de Tara. En tiempos modernos también se puede observar la iluminación de fuegos comunitarios de beltane que se encienden individualmente en hogares en algunas partes de la diáspora celta y por algunos grupos neopaganos, aunque en la mayoría de estos casos esta practica es una celebración cultural más que el renacimiento de una antigua tradición.

La Madre Tierra, representada por la Diosa, ha despertado y se encuentra madura y fértil y el Joven Dios expresa su amor por Ella. Es un tiempo de alegría y de renacimiento que se revela con la aparición de las primera flores del verano que se elevan hacia el cielo en su honor.

A pesar de que, en la actualidad, Beltane se celebra entre la caída del sol del 30 de Abril hasta la caída del sol del 1 de Mayo (en el hemisferio sur seria en el 31 de Octubre-1 de Noviembre), se sabe que en la antigüedad, antes de los cambios producidos en el calendario en 1752, los rituales se postergaban unos días a la espera que el espino, así como otras plantas, empezaran a echar flores.
Beltane, como Samhain, es un tiempo de no tiempo, en el que los velos entre los dos mundos son muy delgados (y se pueden atravesar fácilmente no distinguíendose la frontera) y se produce una interrelación que da lugar a encuentros mágicos e inxeplicables. Es el tiempo en que las Hadas vuelven tras el descanso invernal, despreocupadas, risueñas y contentas y realizan bromas.
Beltane siempre ha representado un tiempo propicio en la sabiduría popular, un festividad que trae consigo la suerte. Los tristes y lóbregos días son un recuerdo de los días pasados. La luz renace en el tiempo de más fuerza y el fuego es protagonista. 

La festividad se celebra con bailes, danzas, dando tres vueltas a las hogueras para procurarse suerte hasta la siguiente celebración, vistiéndose con ropa estampada con flores y engalanándose con guirnaldas los cabellos y luciendo cintas de colores. Los enamorados se pierden en los bosques y campos, besándose y portando flores y ramas de árboles. La Vida renace esa noche por doquier. Una de sus costumbres consistía en levantarse antes de que el sol apareciese, después de una vigilia en los bosques sagrados, donde habían participado en los ritos sexuales de Beltane, iban a alguna colina cercana para observar la salida del sol y bañarse en sus vivificadores rayos. Dicho baño podía tomarse también de una forma más simbólica, bañándose en fuentes sagradas y manantiales en los cuales los rayos sol habían quedado atrapados o bebiendo el agua de estos o de pozos también sagrados, donde la luz solar había quedado retenida. Los druidas aconsejaban que se bebiera el agua de esos manantiales antes de la salida del sol, que se lavaran con el rocío de la mañana y se adornaran con flores. Todo este ritual era para danzar en torno del árbol de mayo, dejándose llevar por la festividad estacional.El rocío que se recogía en las mañanas de Beltane también se recogía, guardándolo con el fin de utilizarlo en posteriores rituales. El rocío en su concepto mágico era considerado una esencia destilada de la Tierra por medio del fuego( el sol), una alquimia de la naturaleza espiritual de la Madre Tierra, en cuyo seno los manantiales y arroyos representan los órganos femeninos de ella con sus propiedades curativas. Como fiesta que era de fertilidad y de liberación sexual, estaba dedicada también a la unión entre parejas o casamiento. 

El color central de Beltane es el verde, el color de la abundancia, del crecimiento, la cosecha que crece, la fertilidad y la suerte. El blanco también es un color que se acostumbra a vestir en esta fecha ya que desprende energía positiva y significa pureza, paz, espiritualidad y el poder de alejar la negatividad. El rojo es la fuerza, la tensión sexual, la consumación, la salud. Y el amarillo representa el Sol, la fuerza de la Vida y la felicidad. Los azules y los púrpuras devienen la magia, el poder del espíritu, la buena fortuna, el éxito, el avance. Finalmente, el rosa es el color del amor y de la belleza. Es pues, una celebración rica en colores que hacen vibrar el espíritu y lo elevan.

Mayo es el mes de la sensualidad y de la sexualidad, del despertar de los sentidos, del renacimiento de la Tierra y sus hijos. Recordemos que este mes estaba consagrado a la Diosa como mes de las flores y mes de la madre y tomaba su nombre de la Diosa de la naturaleza romana llamada "Maia". No debe extrañarnos que en la mitología cristiana se haya conservado este mes como el mes de las flores puesto que realmente lo es, pero tampoco debiera extrañarnos que se le denomine el mes de María, dado que la imagen de María ha sustituido en la mentalidad popular aquellos puntos ocupados por la imagen de la diosa, pero aun así, el sentido intrínseco sigue invariable en sus más profundas raíces.

Fuentes: Wikipedia y Blog de petita bruixa