miércoles, 26 de octubre de 2011

Octubre: mes de prevención del cáncer de mama

El mes de octubre es considerado el mes de prevención del cáncer de mamas, por este motivo, muchas organizaciones médicas, centros de salud y otros organismos se lanzan en campaña para ayudar a concientizar sobre esta patología, sobre la importancia de prevenirla y/o diagnosticarla tempranamente para poder implementar el tratamiento adecuado desde el inicio.
En el caso del cáncer de mama el primer escalón de diagnóstico es la propia mujer: de ahí que se enfatice en la práctica de auto controles, para lo cual cada mujer debe tomar conciencia de su propio papel protagónico en la detección de la enfermedad, además de contar, claro, con la información necesaria para poder hacerlo.

Según estadísticas este tipo de cáncer es el más frecuente en la mujer de raza blanca: actualmente constituye el 10 % del total de cánceres, se estima que en los próximos 10 años se diagnosticarán en el mundo alrededor de 8 millones de casos nuevos. Esta cifra no es para provocar miedo, sólo es para remarcar lo importante que es el hacerse auto controles y otros estudios preventivos médicos de manera periódica.
Se recomienda controlar los senos al menos una vez al mes para detectar cualquier anomalía: si aún tienes tus ciclos menstruales el momento del mes más propicio para realizarlo es el segundo o tercer día después del período –esto es ya que en este momento tus senos se encuentran ya menos sensibles e inflamados- , en cambio, si ya has pasado por la menopausia, cualquier día es adecuado.
Recuerda que si detectas algún bulto, masa, alguna secreción a través del pezón, o cualquier cambio en la forma o apariencia de tus mamas, deberías consultarlo con tu médico cuanto antes.


Factores de riesgo
Genes. Si tu abuela, madre o hermana han tenido cáncer de seno o de ovario, tu riesgo es cuatro veces mayor. Por lo tanto hazte la autoexploración de seno cada mes.
Embarazos. Hay más riesgo en las mujeres que no han tenido hijos, en quienes los han tenido después de los 30 años y en quienes no han amamantado.
Menstruación. El riesgo aumenta si tu primera regla fue a muy temprana edad o no has dejado de menstruar antes de los 55 años.
Peso. El sobrepeso es muy perjudicial para los senos, también lo es el exceso de grasa en el abdomen y en la cintura, pues la grasa acumulada eleva la producción de estrógenos.
Alimentación. Una dieta alta en grasas, cafeína o refresco de cola, o pobre en frutas, verduras y pescado, aumenta tu riesgo. Infórmate sobre qué alimentos pueden combatir el cáncer de seno.
Ejercicio. Las mujeres atléticas tienen la mitad del riesgo que las sedentarias.
Alcohol. El consumo de alcohol aumenta el riesgo.
Cigarro. En mujeres fumadoras el riesgo aumenta.
Implantes. Las prótesis de silicona comprimen el tejido mamario, haciendo que la interpretación de las mamografías sea mucho más difícil.


¿Cuáles son los síntomas del cáncer de mama?


En sus etapas iniciales, el cáncer de mama es muy pequeño para que se pueda sentir y no causa signos ni síntomas. Sin embargo, a medida que crece se pueden presentar cambios en la apariencia o la sensibilidad de las mamas. Entre los síntomas se incluyen:
  • Aparición de un bulto en las mamas (senos) o debajo del brazo (axila).
  • Endurecimiento o hinchazón de una parte de las mamas.
  • Irritación o hundimientos en la piel de las mamas.
  • Enrojecimiento o descamación en el pezón o las mamas.
  • Hundimiento del pezón o dolor en esa zona.
  • Secreción del pezón, que no sea leche, incluso de sangre.
  • Cualquier cambio en el tamaño o la forma de las mamas.
  • Dolor en cualquier parte de las mamas.


¿Qué es una mamografía?

Una mamografía es una radiografía de las mamas. Con las mamografías, los médicos pueden detectar signos de cáncer de mama en sus etapas iniciales. Si usted tiene entre 50 y 74 años de edad, asegúrese de que le hagan una mamografía cada dos años. Si tiene entre 40 y 49 años de edad, consulte con su médico sobre cuándo y con qué frecuencia se debe hacer una mamografía.


Por qué me debo hacer una mamografía?

Las mamografías de rutina son las mejores pruebas de detección con que cuentan los médicos para identificar el cáncer de mama en sus etapas iniciales, a veces hasta tres años antes de que se pueda sentir con la palpación. Muchas mujeres a las que se les detecta el cáncer de mama en forma temprana pueden vivir por mucho tiempo y en forma saludable.

¿Dónde puedo hacerme una prueba de detección?

Por lo general, las pruebas de detección pueden hacerse en una clínica, un hospital o un consultorio médico. Para hacerse una prueba de detección de cáncer de mama, llame al consultorio de su médico. Ahí le podrán ayudar a programar una cita. La mayoría de las compañías de seguro médico cubren los costos de las pruebas de detección del cáncer de mama.
¿Le preocupa el costo de la mamografía? El Programa Nacional de Detección Temprana de los Cánceres de Mama y Cuello Uterino (NBCCEDP) ofrece mamografías gratuitas o a bajo costo. Averigüe si usted reúne los requisitos.


¿Cómo puedo reducir mi riesgo de cáncer de mama?


  • Controle su peso y haga ejercicio.
  • Conozca sus antecedentes familiares de cáncer de mama. Si su madre, hermana o hija tuvieron o tienen cáncer de mama, consulte con su médico sobre el riesgo que usted tiene de contraer la enfermedad y cómo reducirlo.
  • Conozca los riesgos y beneficios de la terapia de reemplazo hormonal.
  • Limite el consumo de alcohol.


 Autopalpación:

La palpación de las mamas es el examen más importante. Sin embargo, sólo permite detectar los tumores visibles o palpables.
El cáncer de mama puede evolucionar durante años sin presentar ningún síntoma, dolor o abultamiento evidente.    
 Las mujeres deben tomar consciencia de la importancia de la autopalpación para la detección precoz del cáncer de mama. 

Frecuencia de la autopalpación

La autopalpación consiste en buscar un posible abultamiento en el seno. Las mujeres deben realizar esta autoevaluación cada mes, después de la menstruación.

Realice la autoevaluación frente a un espejo

La mujer debe situarse frente a un espejo para revisar los dos senos y verificar que no existan secreciones en el pezón, erupciones cutáneas, pliegues anormales o que la piel del seno no esté pelándose.

Levante un brazo

Levante el barazo derecho y con tres dedos de la mano izquierda bien extendidos palpe el seno derecho haciendo pequeños círculos. Repita este ejercicio en el otro seno.

 ¿Qué se debe buscar?
Pase los dedos por encima de la piel y trate de identificar algún abultamiento u hoyuelo.



 Palpe y presione el pezón
  • Palpe el pezón y la zona comprendida entre el seno y la axila.
  • Presione el pezón para verificar que no existe ningún tipo de secreción.