viernes, 29 de marzo de 2013

Partenogénesis: el secreto de la Inmaculada Concepción

En esta semana santa, vengo a traerles una de mis reflexiones. Partenogénesis - El secreto de la Inmaculada Concepción, tal y como dice el título la explicación más lógica y plausible de la concepción y nacimiento de Jesús sería mediante partenogénesis. Y ahora ustedes se estarán preguntando: ¿Qué es la partenogénesis? Pues, primero recordemos unos mitos sobre nacimientos de niños/as sin padre:

El mito griego:

Hera tuvo a su Hefaistos sin ayuda de nadie, celosa de que Zeus hubiera hecho nacer a Atenea a partir de su cabeza.

El mito budista:

Maya dio a luz a Buda gracias a un elefante divino.

El mito cristiano:

Maria dio a luz a Jesucristo gracias al espirítu santo.

Mi teoría es que María y Maya tuvieron una partenogénesis espóntanea por inspiración divina.

Primero reflexionemos que es un hijo/hija: es un clon de ambos, padre y madre. También podría ser un clon sólo de la madre, si fuera mediante clonación o por partenogénesis. Pero tenemos una gran fobia a la clonación como método reproducctivo aduciendo mótivos éticos para no llevarlo a cabo, sin pararnos a pensar que la naturaleza ya tiene sus formas de clonación.

Definición de Partenogénesis:

La partenogénesis es una forma de reproducción basada en el desarrollo de células sexuales femeninas no fecundadas, que se da con cierta frecuencia en platelmintos, rotíferos, tardígrados, crustáceos, insectos, anfibios y reptiles, más raramente en algunos peces y, excepcionalmente, en aves. La partenogénesis fue descubierta por Charles Bonnet. Jan Dzierzon fue el primero en descubrir la partenogénesis de los zánganos de las abejas.
Puede interpretarse como reproducción asexual o como sexual monogamética, puesto que interviene en ella una célula sexual, gameto o huevo.
Consiste en la segmentación del óvulo sin fecundar, puesta en marcha por factores ambientales, químicos, descargas eléctricas, etc. En algunos casos (peces), a los que nos referimos como geitonogamia, se requiere el contacto o la fusión con un gameto masculino, pero no se completa la fecundación, no contribuyendo con sus genes la célula masculina.

Aunque el procedimiento se ha intentado también con gametos masculinos, no se ha logrado todavía el desarrollo de embriones, porque las células masculinas están generalmente reducidas para la única función de fecundar, mientras que las femeninas son característicamente totipotentes.

Partenogénesis en mamíferos:

En 1936 Gregory Goodwin Pincus reportó que indujo partenogénesis en un conejo exitosamente. 

En abril de 2004, científicos de la Universidad de agricultura de Tokio emplearón partenogénesis para crear un ratón sin padre. Empleando gene targeting, fueron capaces de manipular dos loci H19/IGF2 y DLK1/MEG3 para producir un ratón bimaterno y posteriormente demostrar que los ratones sin padre tenían una mayor longevidad.

La partenogénesis inducida en ratones y monos suele resultar en un desarrollo anormal. Esto se debe a que los mamíferos poseen regiones de impronta genética, donde o bien el cromosoma materno o bien el paterno es inactivado en la progenie para que el desarrollo proceda normalmente. Un mamífero creado por partenogénesis tendría el doble de dosis de la génes de impronta materna, y carecería de la paterna, dando lugar a anormalidades en el desarrollo.   <------- eguro="" font="">

Como consecuencia, la investigación en partenogénesis humana se enfoca en la producción de células madre para su uso en tratamientos médicos, y no como estrategia reproductiva.  <----- ah="" de="" est="" font="" los="" prejuicios="" size="3">l macho en este mundo de hombres. Ah, para hacer células madre está bien practicar una partenogénesis, pero no para hacer nacer a una persona porque sería una persona sin un padre. Los cientifícos provocan partenogénesis para hacer células madre y como impiden que el feto se siga desarrollando, este no nace. 

Osea, que la partenogénesis existe, ahí está la posibilidad. La posibilidad de ser madres sin un hombre, existe.

 El potencial está en nosotras, el secreto de la creación; de la vida.

El poder de la Diosa está con nosotras, como dice el mito dianico wicca: La Diosa creo al dios. Ella dió luz a todo. Pero eso el ego de los hombres, no lo aceptan por eso nos han impuesto este mundo de hombres: a través de sus religiones con sus dioses masculinos, su heterosexualidad cúltural dominante; sus filosofías y modelos económicos que están consumiendo nuestro bello planeta. 

Es que están mal: El macho por si sólo no puede crear, el esperma por si sólo no puede crear. 

En cambio, la hembra si. Pero no permitirían la partenogénesis como método reproductivo a menos que encuentren una forma artificial de reproducirse un macho sin una hembra, y adivinen que: eso no sucedera nunca.  No sólo por los gametos femeninos, sino porque también hace falta un útero.

Los hombres deben aprender que si estamos con ellos es por elección, no porque estemos obligadas a estar con ellos para conseguir hijos, una familia, etc...